¿Sabías que una buena hidratación no consiste solo en beber agua? Aunque el agua es esencial, hay momentos en los que tu cuerpo necesita algo más que H₂O. Igual que hay días en los que tienes más hambre porque has hecho más ejercicio, en determinadas situaciones tu organismo necesita un aporte extra de electrolitos para seguir funcionando correctamente. Y ahí es donde la hidratación consciente cobra especial importancia.
Electrolitos como el sodio, el potasio, el magnesio y el calcio desempeñan un papel clave en la regulación de los niveles de hidratación, la función muscular y la transmisión de los impulsos nerviosos. A continuación, te mostramos cuatro situaciones cotidianas en las que el consumo de electrolitos puede marcar la diferencia.
1. Calor intenso y sol ☀️
Las altas temperaturas y la exposición directa al sol hacen que el cuerpo sude para regular su temperatura. Junto con los líquidos, también se pierden electrolitos (especialmente sodio) a través del sudor. Si estas pérdidas no se reponen, la hidratación puede dejar de ser eficaz, incluso aunque bebas mucha agua.
Cómo ayudan los electrolitos cuando hace calor:
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Favorecen el equilibrio normal de líquidos
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Ayudan a retener el agua en el organismo
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Contribuyen a una función muscular normal durante exposiciones prolongadas al calor
Ya sea pasando el día esquiando, en la playa o simplemente sobreviviendo a una ola de calor en la ciudad, combinar agua con electrolitos puede ayudarte a hidratarte de forma más eficiente en general.
2. Viajes ✈️
Viajar suele alterar nuestras rutinas habituales, y la hidratación es, a menudo, una de las primeras en resentirse. Volar, en particular, expone al cuerpo a un aire de cabina muy seco, mientras que los cambios de huso horario, los horarios de comida irregulares y un mayor consumo de cafeína también pueden afectar al equilibrio de líquidos.
Algunos retos habituales de hidratación al viajar son:
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Disminución de la sensación de sed
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Acceso limitado a líquidos
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Mayor pérdida de líquidos durante los vuelos
Los electrolitos pueden ayudar a mantener una hidratación adecuada cuando estás viajando, ya que apoyan el funcionamiento normal del organismo incluso cuando tu rutina dista mucho de la habitual.
3. Ejercicio 🏃♀️
Durante la actividad física, el cuerpo pierde tanto agua como electrolitos a través del sudor. La intensidad y la duración del ejercicio, así como las condiciones ambientales, influyen en la cantidad que se pierde.
Aunque el agua ayuda a reponer los líquidos perdidos, también es importante consumir electrolitos, ya que permiten que el cuerpo utilice ese líquido de forma más eficaz.
Durante y después del ejercicio, los electrolitos:
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Contribuyen a una función muscular normal
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Apoyan la transmisión de los impulsos nerviosos
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Ayudan a mantener el equilibrio de líquidos
Desde entrenamientos suaves hasta sesiones de resistencia, las bebidas con electrolitos son una forma práctica de apoyar la hidratación dentro de un estilo de vida activo.
4. Cuando se necesita una hidratación rápida 💧
Hay momentos en los que el cuerpo necesita rehidratarse con rapidez: después de sudar en exceso, tras largos periodos sin beber lo suficiente o en situaciones de mayor estrés ambiental o físico, como después de una gastroenteritis.
En estos casos, beber solo agua puede no ser suficiente. Los electrolitos ayudan a optimizar la absorción y retención de líquidos, apoyando los procesos naturales de hidratación del organismo.
Por eso, la hidratación con electrolitos resulta especialmente útil cuando necesitas recuperar el equilibrio de forma eficiente y cómoda.
Hidratación de todo menos básica
En waterdrop® creemos que hidratarse debería ser sencillo, eficaz y disfrutable. Por eso hemos diseñado nuestra gama Microlyte RECHARGE, que se disuelve fácilmente en agua para que puedas añadir electrolitos esenciales, vitaminas y un refrescante sabor afrutado a tu bebida, en cualquier momento y lugar.
Tanto si te enfrentas a altas temperaturas, cruzas husos horarios, practicas deporte o simplemente necesitas una hidratación rápida y funcional, incorporar electrolitos a tu día a día puede ayudar a que tu agua trabaje por ti de forma más inteligente.
Al fin y al cabo, tu rutina no es la misma todos los días… ¿por qué iba a serlo tu hidratación?
